Qué medidas debe tener una mesa de comedor según los comensales

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Las medidas de una mesa de comedor son la pregunta que más se repite antes de encargarla, y la que más disgustos evita: ¿de qué tamaño la hago? Y la respuesta no depende solo de cuántos sois, sino del sitio que queda alrededor.

Lo esencial, en cuatro puntos

  • Cada comensal necesita unos 60 cm de ancho para estar cómodo.
  • El fondo cómodo de una mesa está entre 90 y 100 cm.
  • Hay que dejar 80 cm libres alrededor para separar la silla y pasar.
  • La altura estándar es de 75 cm, y conviene respetarla.

Cuánto sitio necesita una persona

La medida de partida es esta: 60 cm de ancho por comensal. Con eso se come sin dar codazos y cabe un plato, una copa y un vaso sin invadir al de al lado.

Se puede bajar a 50 cm si la mesa es de diario y no se usa para invitados. Y si te gusta poner la mesa en condiciones —plato, plato hondo, dos copas, pan—, mejor 70.

Y el fondo: entre 90 y 100 cm es la zona cómoda. Menos de 80 y los platos de un lado tocan con los del otro; más de 110 y no se llega al centro para servirse.

Medidas orientativas por número de comensales

ComensalesMesa rectangularMesa redonda
4120 × 90 cmØ 110 cm
6160 × 90 cmØ 130 cm
8200 × 100 cmØ 150 cm
10240 × 100 cmØ 170 cm
12280 × 100 cmPoco práctica

En una mesa rectangular también se puede sentar gente en las cabeceras, así que una de 160 puede dar para ocho en una comida apretada. Para el día a día, cuenta solo los laterales.

El error más caro: no medir la habitación

Una mesa preciosa en una habitación donde no se puede pasar por detrás de las sillas es una mesa mal elegida. Y esto pasa mucho más de lo que parece, porque la gente mide la mesa y no mide el hueco.

La regla: deja 80 cm libres entre el borde de la mesa y la pared o el mueble más cercano. Con eso se separa la silla y se pasa por detrás.

  • 100 cm si por ahí hay paso constante, como hacia la cocina.
  • 70 cm es el mínimo absoluto, y solo en un lado que no se use para pasar.

La cuenta, hecha

Para una mesa de 160 × 90 cm necesitas una habitación de al menos 320 × 250 cm libres de muebles. Suma 80 cm a cada lado y sale solo.

Antes de decidir nada, hay un truco que funciona muy bien: marca la silueta en el suelo con cinta de pintor y vive con ella un par de días. Se ve enseguida si es la medida buena.

La altura, y por qué no conviene inventar

El estándar son 75 cm de altura, y hay una razón: las sillas de comedor se fabrican con el asiento a unos 45 cm, y esa diferencia de 30 cm es la que hace que quepan las piernas.

Si haces una mesa más alta, tendrás que buscar sillas altas. Si la haces más baja, se come de rodillas. Si tienes sillas que te gustan, mídelas antes y ajusta la mesa a ellas, no al revés.

Y un detalle que se olvida: el hueco libre bajo el sobre debe ser de 60 cm como mínimo. Ojo con las mesas de tablero muy grueso o con travesaños bajos, que se comen ese espacio.

Rectangular o redonda

La rectangular aprovecha mejor una habitación alargada, admite más gente en el mismo metro cuadrado y se puede arrimar a la pared cuando no se usa.

La redonda tiene una ventaja social real: todo el mundo se ve y la conversación es una sola. Va muy bien en habitaciones cuadradas y no tiene esquinas, que se agradece con niños. A partir de diez comensales deja de ser práctica: la mesa se hace tan ancha que no se llega al centro.

Y en una mesa de madera maciza, una consideración más

El grosor del tablero cambia cómo se percibe la mesa. Un tablero grueso en una mesa pequeña la hace parecer pesada; en una grande, la sostiene visualmente y es parte de su carácter.

Y si el tablero conserva el canto natural de la tabla —el borde vivo, sin recortar—, el ancho no es exacto de un extremo a otro. Es parte de la gracia, pero hay que contarlo al calcular el sitio.

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Resumen para decidir hoy

  1. Cuenta cuántos os sentáis a diario, no cuántos en Navidad.
  2. Multiplica por 60 cm y ahí tienes el largo.
  3. Mide la habitación y resta 80 cm por cada lado.
  4. Si el resultado no llega, la mesa es más pequeña o la habitación es otra.
  5. Marca la silueta en el suelo antes de encargar nada.

Si tienes las medidas y quieres una mesa hecha para ese hueco exacto, cuéntanoslo. Es justo lo que resuelve una pieza a medida: la mesa se adapta a tu casa, y no al revés.

Y cuando la tengas, aquí explicamos cómo cuidarla para que dure décadas.

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